¿Qué es buceo forense?

El buceo forense (también conocido como criminalística subacuática) es una disciplina técnica y científica de la criminalística de campo encargada de buscar, fijar, recuperar y resguardar indicios o evidencias dentro de una escena del crimen ubicada en entornos subacuáticos.

A diferencia del buceo de rescate clásico —cuyo único objetivo es extraer un cuerpo u objeto lo antes posible, el buceo forense aplica estrictos protocolos legales y metodologías científicas bajo el agua. Esto garantiza que las pruebas no se contaminen y que se mantenga intacta la cadena de custodia requerida en un proceso penal.

Objetivos y funciones principales

  • Procesamiento del sitio del suceso: Los buzos forenses realizan inspecciones oculares subacuáticas, documentando y mapeando el fondo marino, de ríos, lagos o represas para no alterar el entorno.
  • Búsqueda y recuperación de cadáveres: Extraen restos humanos mediante técnicas específicas que evitan la pérdida de fauna cadavérica, prendas u otros elementos adheridos que revelen la causa de muerte.
  • Localización de armas y herramientas: Recuperan armas de fuego, armas blancas, vehículos o cajas fuertes que hayan sido lanzados al agua con la intención de ocultar un delito.
  • Combate al narcotráfico: Inspeccionan los cascos de las embarcaciones comerciales o sospechosas para detectar sustancias ilícitas ocultas en sistemas adheridos (conocidos operacionalmente como «parásitos»).
  • Protección ambiental y del patrimonio: Toman muestras del sustrato acuoso ante delitos de contaminación y protegen zonas de patrimonio cultural subacuático (como naufragios arqueológicos).

Importancia de la especialización

El entorno bajo el agua presenta desafíos extremos como corrientes fuertes, visibilidad nula, bajas temperaturas y riesgos biológicos. Si un buzo civil o de rescate convencional manipula la escena de forma incorrecta, puede destruir huellas dactilares, sedimentos clave o desplazar la evidencia, arruinando la investigación judicial.